Soy la nube que flota sobre tu cabeza. Nunca te fijas en mí. Te empeñas en perder tu mirada entre las rendijas del suelo. ¿Qué esperas encontrar en un lugar tan sucio y oscuro? Es difícil encontrar respuestas entre la suela de los zapatos, restos de chicles y escupitajos espesos.
Alza el rostro y mírame. Sólo por unos segundos. No es tan difícil. Prometo que lo pasaremos bien. Así, fantástico, y ahora dime, ¿adónde quieres que te lleve? Podemos ir a una playa solitaria. Me contemplas desde la arena blanca. El arrullo del mar te adormece y el sol cálido de primavera cosquillea tu piel. Si lo prefieres, también puedes soñarme desde una hamaca. Me entrevés entre las hojas de una higuera. Un nido verde que te arropa con su aroma de verano dulzón.
Escoge tú el sitio y, ahora, busca un cuento entre mis formas. ¡Tengo miles! Puedo ser un mar que da miedo, un nuevo arrebato de Poseidón que, eternamente enojado por la huída de Ulises, busca viajeros perdidos para satisfacer su hambre insaciable. Puedo transformarme en una telaraña traviesa en la que se mecen los bichos malos convertidos en algodón de caramelo.
Soy un león que abre sus fauces. Una mariposa nerviosa. El cabello ondulado de aquella mujer que amaste. Un ejército de abejorros derrotado. Tres duendes rebeldes. Un corazón herido que llora garabatos de sangre. El mapa del tesoro.
Mis formas son infinitas. Puedo teñirme de colores increíbles. Me descubres y, al instante, ya soy otra. Siempre distinta. Siempre inalcanzable. No soy tuya, pero tu mirada me convierte en algo más que hidrógeno y oxígeno envueltos en gases atmosféricos. Soy lo que tú quieras. Tus sueños o tus pesadillas. Sólo tú me regalas un significado. Te necesito. Por favor, no dejes de mirarme.
sábado 8 de mayo de 2010
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Al leer la primera frase pensé que se trataba de una nube de cenizas. Pero ésta es mucho mejor. ;-)
ResponderSuprimirno creas, no creas, alberto, que la imaginación a veces es muy peligrosa. un beso!
ResponderSuprimirLa imaginación no sé si será peligrosa...pero caer en la tentación de mirar esa nube y olvidar el suelo (el piso pedregoso, pocas veces mullido)...qué tentador, y qué peligroso.
ResponderSuprimirHoy me ha hecho cosquillas imaginar lo que escribes.
Abrazo
Imposible no seguirte
ResponderSuprimirImposible no mirarte
Imposible no esperar tu próximo post :)
Un gustazo...